jueves, 4 de septiembre de 2008

¡Viva con Esperanza!

Estamos viviendo tiempos de mucha incertidumbre. Al mismo tiempo, tanta desesperación lleva a procurar obtener el mayor placer en el menor tiempo disponible. Y así, el "hombre light" está en su apogeo. Pero no estamos para condenar. Cada uno está buscando refugio en una especie de "sálvese quien puede" colectivo.
Es un tiempo para contagiar, comunicar, animar, ayudar, gritar... HAY UNA ESPERANZA!
Te invito a conocer este sitio fantástico, leer y compartir la revista "Viva con Esperanza".

http://www.esperanzaweb.com/
http://issuu.com/esperanca1/docs/viva_con_esperanza

jueves, 31 de julio de 2008

LO QUITARÁ

Hola amigos! Esta vez comparto con uds un corto pero significativo comentario que nos motiva a repensar en qué concepto del caracter de Dios tenemos en nuestra mente. ¿Lo vemos como un Dios listo para separarnos de sus designios, listo para condenar y castigar? ¿No seguimos muchas veces, humanizando tanto a Dios, al hacerlo a imagen y semejanza nuestra, pero en nuestras peores actitudes internas, como son la discriminación, la condenación y la marginación? Dios NO TE QUITARÁ!!! Nos ama tanto, nos ama incondicionalmente, nos ama así como somos, pero por ese mismo amor, ¡se rehusa a dejarnos, así como estamos!

"Uno de los pasajes que mas me ha impresionado en el capitulo 15 de Juan vs. 2 es que en las mayoría de las traducciones dice: “Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto“.

La frase “lo quitara” llama la atención, dado que no esta dentro de el contexto del capitulo ni entra dentro de la analogía de lo que Cristo esta diciendo. Mirando el griego su significado tiene varias acepciones: levantar, quitar, cargar sobre sí mismo, y alejar. Pero en este caso, no se puede traducir “quitar” sino en su primera acepción; es decir, El Viñador lo levanta del suelo (donde no puede llevar fruto) , y cuida de el para que produzca fruto, y al que produce fruto lo poda para que lleve mas fruto, como dice en Jn 15:6.

Dios no quiere cortar a nadie, mientras estamos con vida, la idea es darnos oportunidad para que podamos tener frutos, y El nos ayudara levantándonos siempre del suelo de donde hemos caído, nos acomoda y nos arregla en la vid como haría cualquier viñador en estos días.

El vs. 2 podríamos parafrasearlo así: "Si una de mis ramas no da uvas, mi Padre la levanta; pero limpia las ramas que dan fruto para que den más fruto" (http://www.hectorleites.com)

viernes, 2 de mayo de 2008

Vivir y morir, Existir y decidir

Hay quienes plantean, como mucha lógica, que las grandes preguntas de la vida, empiezan con la pregunta sobre la muerte. Que vivir, hoy, implica sabernos mortales, y que porque somos mortales, porque vivimos solo un corto tiempo, tenemos que tomar ciertas decisiones de manera muy drástica, definitiva, única. Claro, si fueramos eternos, no habría que preocuparse demasiado por si estudio esto o aquello, si voy aquí, o voy allá. El tiempo no sería un límite para alcanzar, más tarde o temprano, todos nuestros sueños. Pero lo cierto, es que desde que el mundo es mundo, entro el pecado, y con el, la muerte. Un término, un límite temporal, un alcance de nuestra existencia.

Alquien dijo: "la vida es una fiesta a la que uno siempre llega tarde, y se retira antes que termine". ¿Cómo vivir felices, cuando todavía veremos morir a nuestros amados a nuestro lado, y cuando sabemos que nuestro pasar por la existencia es también solo un fragmento de una historia mucho más larga?

No tengo dudas que la posibilidad de que en esta corta, o larga, depende como se la vea, pero fugaz al fin, existencia, tomemeos LAS decisiones de vida, para vida eterna, es lo que le da un sentido distinto a nuestro caminar. En el trayecto, somos muchas veces alcanzados por las heridas que anticipan, que vamos hacia la muerte, heridas del cuerpo, pero más del espíritu. Heridas que nos van haciendo pensar, antes de llegar al final, cuando el destino eterno, ya estará marcado. Heridas que nos permiten hacer pausas en el tunel, reflexionar, soñar, anticipar, y lo más importante, elegir subcaminos, que nos lleven AL destino.

Hoy puede ser un gran dia, pera empezar!, porque "aunque este viejo hombre exterior se desgaste, el interio, no obstante, se renueva cada dia" (Pablo)

martes, 8 de abril de 2008

La muerte de un amigo me sorprende!

El fin de semana que pasó viajé de urgencia a Asunción, para acompañar en los momentos de más dolor, a la querida familia de Hugo. Rosalía, Hermenegildo, Gladys, Andreita, Lizza, Rubén, Tami y Eri. Me sumé así al apoyo que recibían de decenas de amigos y más que amigos, hermanos.
La muerte de un amigo, me sorprende. Hugo Martínez Jablonsky. Lo conocí cuando ingresé al Colegio Adventista de Asunción (C.A.D.A.), y después de todo un año de amistad, aún cuando no me hallaba a gusto en el C.A.D.A. fue la familia de Hugo, y Hugo, quiénes me ayudaron a seguir adelante. De hecho, el fue quien por vez primera me invitó a la iglesia Adventista, de la que hoy soy pastor. Tuve la alegría de oficiar en el casamiento de Hugo y Gladys. Pude estar con Hugo en la semana santa pasada. Pude estar hasta el último minuto, colocando su féretro en el lugar donde su cuerpo reposará, en la bendita esperanza.
La muerte de un amigo, me sorprende. Se supone que no sea así, si la muerte es parte de la vida, al menos de esta vida, desde que el pecado muy temprano, entró a este mundo. Pero todavía me sacude y me sorprende, al menos cuando tiene rostro, tiene nombre y personalidad.

“La vida no es la vida que vivimos, la vida es el honor, es el recuerdo; por eso hay muertos que en el mundo viven, y hombres que viven en el mundo muertos” (Palma)

Hugo, “Kuki”, estuvo en la cama de mi hijito Adriel unos días atrás. Nunca olvidaré nuestras últimas charlas, como poniéndonos al día, más crecidos mas maduros mas conscientes. Veladas confesiones mutuas, que intentaban decirle al otro: “y… como te fue en la vida”

“si hubiera hecho tal o cual cosa, me decía, quizás hoy…” No pienses así, le respondía, cayendo en mi realismo más abrupto, de que no fantasee con lo que hubiera o hubiera sido. Porque no “conduce a nada”. Pero en verdad, era una manera de decirme: “hay cosas de las que me arrepiento, y quisiera hacerlo mejor de aquí en adelante”. Y eso, es bueno.

Maravilloso amor de Dios, y de su Gracia, que a todos nos concede un oasis, antes del desierto, y a veces, el oasis es más para la paz de los que nos llorarán por amor, y porque a pesar de todo lo malo que somos, imperfectos, hay una chispa de bondad cuando el es nuestro Señor.

Vivimos solo un rato, en este tiempo, en este “round”. Pero en verdad, los mejores capítulos de nuestra vida, están por delante, a la luz de una eternidad solo imaginable.

La muerte de Kuki nos recuerda lo valioso de los momentos, momentos de gloria, de gracia, de amor, que solo, cuando la muerte llega, son vistos en su esplendor total.

Para Hugo también habrá un tercer día de resurrección. Esa es nuestra esperanza. Po r eso, su muerte no debería sorprendernos tanto. Si, que tantos vivan, como su fueran eternos.

Los regalos de amor que nos dio con su vida Hugo, son los motivos que nos hacen saber, que así como su vida no fue en vano, tampoco lo será su muerte, al menos en nuestros corazones.

lunes, 18 de febrero de 2008

Kawasaki y pre juicios

Este relato, nos recuerda que nuestras acciones, resultantes de nuestras emociones, pueden ser horribles, cuando surgen de pensar como única opción, siempre lo peor. Yo se que es más fácil, que hacer ese esfuerzo mental por considerar otras opciones, y recordar, que toda hoja, por fina que sea, tiene dos lados. Aquí va el relato:
El hombre iba lo más tranquilo en su auto sport cuando, de repente, una moto se le pone a la par y el motociclista, antes de acelerar,.le grita: "Conocés a la Kawasaki....". El hombre, herido en su orgullo, levanta velocidad y un kilómetro más adelante pasa a la moto. Pero instantes después, la escena se repite. "Conocés a la Kawasaki", vuelve a escuchar, mientras ve la figura de la moto que se pierde a toda velocidad delante suyo. Más caliente todavía vuelve a apurar su marcha, nuevamente pasa a la moto y la deja atrás. La situación se repite varias veces hasta que en una curva encuentra al de la moto estrellado contra un árbol, al costado de la ruta. Entonces se acerca y le dice: "esto te pasa por hacerte el vivo; tanto sobrarme con el 'conocés a la Kawasaki, conocés a la Kawasaki', mirá como terminaste". El motociclista, todo magullado, sólo respondió: "qué sobrar ni sobrar, te preguntaba si conocías a la Kawasaki para que me dijeras cómo se hace para frenarla".

lunes, 4 de febrero de 2008

Sinceridad

Hoy me levanté y me pregunté si existe la sinceridad. Cada uno tiene un roll, una actuación. La vida es en cierto sentido, el protagonismo de cada uno de acuerdo a lo que en cierto modo se espera de cada uno. Si de pronto fuéramos totalmene sinceros, para la gran mayoría, sino para todos, seríamos sencillamente desubicados. Pero más tarde o temprano, nos "sacamos al atuendo del personaje" y somos, lo que somos. Puede que sea un grupo muy selecto el que nos conozca totalmente "desnudos", sin maquillaje, sinceros, reales, auténticos. Pero ese selecto grupo, sabe que en verdad, el ser humano, y también el creyente, vive en una constante lucha. Lucha contra sus tendencias, contra sus debilidades, contra sus defectos, contra sus vicios, contra sus inclinaciones, contra sus deseos.
¿No será sin embargo hora, de que asumiendo que esta es la realidad interna de cada uno, dejemos de vivir entre los practicantes religiosos, como si fuéramos personas totalmente desencarnadas, como totalmente victoriosos, como totalmente poderosos, como totalmente trasformados?
¿No sería mejor una iglesia donde "yo sé, que vos sabes, que totos estamos en la lucha"?
Te dejo la inquietud con la que me levanté hoy. Me quedo perplejo al pensar que hay quienes pueden admirarme pensando que "yo pretenda haberlo ya alcanzado". Pero ciertamente, hoy, decidí otra vez, aferrarme de Su Mano, de Su Gracia, y por eso también puedo decir: Olvido lo que queda atrás y me extiendo hacia adelante.